Después de un puño contra la pared de dónde arranco yo un abrazo mientras tú juntas los pedazos
Llora conmigo hasta que el cielo sea cielo hasta que el frío que hoy sentimos se convierta en fuego hasta que llore el mar y el beso que quedó vacío ocupe su lugar
y todo vuelva a empezar
Pasan las tardes sin mirar, sin ver nos aguantamos el cariño por no portarnos como niños
Mejor sentarme al borde de tu piel que echarle sal a las heridas de quien más amo en esta vida
la calma está por llegar en cuanto aclare la tormenta nos vamos a encontrar
Tomo distancia y sigo aquí tan lejos y tan cerca de ti que no me faltas
sé que la rabia es pasajera y aunque otra guerra espera
yo no me marcho, tú no me dejas























